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Ejercicios de putting: 8 drills ordenados por prioridad

Ejercicios para mejorar al putting

Un golfista que hace 90 con 36 putts juega el 40 por ciento de sus golpes con un solo palo. Es el mejor retorno sobre el tiempo de entrenamiento en el golf, siempre que se trabaje lo correcto. La mayoría de los jugadores dedican su tiempo a putts de dos metros cuando son los putts largos los que cuestan golpes: un putt largo mal calculado produce tres putts, un putt corto fallado solo produce dos. A continuación, ocho ejercicios concretos, ordenados por prioridad, con el material de entrenamiento que los hace medibles.

Lo esencial
  • El control de distancia va antes que la precisión: un putt largo mal dosificado cuesta un golpe, un putt corto fallado también, pero el primero es mucho más frecuente.
  • El ejercicio más rentable consiste en apuntar a un círculo de un metro alrededor del hoyo, no al hoyo en sí, en todos los putts de más de seis metros.
  • Veinte minutos de sesión estructurada valen más que una hora de putts golpeados al azar.
  • Un espejo de entrenamiento desde 25 euros revela en una sesión defectos de posición que de otro modo serían invisibles.
  • Una alfombra de putting desde 39 euros permite trabajar el contacto y la línea de salida durante todo el año en casa.

Qué trabajar, y en qué orden

Tres habilidades componen el putting, y no pesan lo mismo en la tarjeta de puntuación.

El control de distancia llega en primer lugar. En un putt de diez metros, nadie apunta a embocar: el objetivo es dejar un segundo putt corto. Una dosificación aproximada convierte un dos putts en un tres putts, y son esos tres putts los que engordan las tarjetas.

La línea de salida viene después. Determina si la bola sale hacia donde se apunta, algo que importa sobre todo en putts de menos de tres metros donde la pendiente influye poco.

La calidad del contacto cierra la lista. Tocar el centro de la cara produce una velocidad de bola regular, y por tanto una dosificación reproducible. Es el eslabón que hace fiables a los dos primeros.

El orden tiene una consecuencia directa en la forma de entrenar: conviene empezar siempre por los putts largos y terminar por los cortos. Hacer lo contrario, que es lo que hace la mayoría de los golfistas en un putting green, equivale a trabajar el detalle antes que la estructura.

40 %Proporción de golpes jugados con el putter en una tarjeta de 90 con 36 putts 1 mRadio del círculo que apuntar en los putts largos, en lugar del hoyo 20 minduración de una sesión estructurada eficaz

Tres ejercicios de control de distancia

1. El círculo de un metro. Se colocan tres bolas a seis, nueve y doce metros del hoyo. El objetivo no es embocar, sino detener cada bola dentro de un círculo imaginario de un metro de radio alrededor del hoyo. Se cuentan los aciertos sobre doce bolas. Es el ejercicio más cercano a la situación real, y el único que entrena a jugar pensando en el segundo Putt.

Un juego de aros de entrenamiento, en torno a 39 euros, materializa ese círculo y elimina la estimación a ojo, que siempre resulta indulgente.

2. La escalera. Se colocan referencias cada tres metros, de tres a quince metros. Se golpea una bola hacia cada referencia, en orden creciente y después decreciente. El ejercicio obliga a calibrar la amplitud del movimiento en lugar de golpear más o menos fuerte, lo que constituye la clave de un dosaje reproducible.

3. Con los ojos cerrados. Se golpea un putt de ocho metros y, sin mirar, se anuncia si la bola queda corta, larga o buena. Después se comprueba. Este ejercicio desarrolla la percepción interna de la dosificación, que es lo que distingue a un buen putter de un jugador que necesita calcularlo todo.

Tres ejercicios sobre los putts cortos

4. La vuelta al reloj. Se colocan seis bolas en círculo a un metro del hoyo, a intervalos regulares. Hay que embocar las seis seguidas. Una bola fallada obliga a recomenzar toda la serie. Esa obligación de recomenzar es lo que crea la presión, y es ella la que hace progresar, no la repetición por sí sola.

5. El pasillo. Se colocan dos palos en el suelo, paralelos, separados algo más que el ancho de la cabeza del Putter, formando un pasillo hacia el hoyo. Se golpean diez putts de dos metros sin tocar los palos. El ejercicio revela de inmediato si la cabeza se sale de la línea, y no cuesta nada.

6. El putt en bajada contrariado. En un putt corto en bajada, el error clásico es decelerar por miedo a pasarse. Golpear diez putts de un metro cincuenta en pendiente descendente buscando un contacto franco, aunque al principio se pase, ayuda a corregirlo. Un accesorio de control de velocidad, en torno a 49 euros, devuelve la bola cuando la dosificación es correcta y la expulsa cuando es demasiado fuerte, lo que da una respuesta inmediata sin tener que recoger la bola.

Antes de trabajar Comprobar que el putter tiene la longitud adecuada

Dos ejercicios de calidad de contacto

7. La prueba del punto de impacto. Se aplica un spray de marcado o una cinta adhesiva en la cara del Putter y se golpean diez Putts de tres metros. La nube de puntos lo dice todo. Un impacto desplazado hacia la punta o el talón produce una velocidad de bola más baja y una salida ligeramente desviada, lo que explica los Putts cortos que fallan por poco sin razón aparente.

Es el mismo principio que el control del centrado con el driver, y es igual de revelador. La mayoría de los golfistas descubren que golpean sistemáticamente en el mismo lado del centro.

8. El espejo. Un espejo de entrenamiento, disponible desde 25 euros, se coloca en el suelo y muestra en tiempo real la posición de los ojos respecto a la bola y la orientación de los hombros. Son dos parámetros que ningún jugador puede verificar por sí solo, y que condicionan la línea de salida.

En estos dos ejercicios, la corrección del material cuenta tanto como la del gesto. Un Putter demasiado largo aleja los ojos de la línea y falsea la alineación en cada Putt, sea cual sea el trabajo realizado. Los criterios de dimensionamiento figuran en nuestra guía de compra de putters, donde también se trata el papel del Grip en la estabilidad del movimiento.

Una sesión de veinte minutos

Una sesión corta y estructurada produce más que una hora de putts golpeados sin objetivo. A continuación, una distribución que respeta el orden de prioridades.

Duración Ejercicio Objetivo
5 minutos La escala Calibrar la amplitud del movimiento
5 minutos El círculo de un metro Eliminar los tres putts
4 minutos El corredor Estabilizar la línea de salida
4 minutos La vuelta del reloj Entrar bajo restricción
2 minutos Tres putts en situación Terminar con una rutina completa

Dos reglas para que esta sesión produzca algo. Primero, conviene anotar los resultados: sin un registro, no hay progresión medible, solo una impresión. Después, siempre conviene terminar con un acierto, aunque haya que acortar la distancia.

En casa, una alfombra de putting desde 39 euros permite trabajar el contacto y la línea de salida durante todo el año. No sustituye al green real en cuanto a dosificación, ya que la velocidad es diferente, pero mantiene el gesto durante el invierno. Los accesorios útiles se detallan en el artículo sobre los accesorios de putting, y los fundamentos de la posición en la guía de trucos de putting.

Preguntas frecuentes sobre el entrenamiento del putting

¿Qué ejercicio de putting es el más eficaz?

El círculo de un metro. Se colocan bolas a seis, nueve y doce metros y se busca detenerlas en un radio de un metro alrededor del hoyo en lugar de embocarlas. Es el ejercicio que más elimina los tres putts, y los tres putts son lo que realmente engorda una tarjeta de score.

¿Cuánto tiempo hay que entrenar el putting?

Veinte minutos estructurados valen más que una hora de putts golpeados al azar. Conviene repartir el tiempo empezando por los putts largos y terminando por los cortos, anotar los resultados para medir la progresión, y acabar siempre con un acierto.

¿Conviene trabajar los putts cortos o los putts largos?

Los largos en primer lugar. Un putt corto fallado cuesta un golpe, un putt largo mal dosificado también cuesta uno, pero ocurre mucho más a menudo. La mayoría de los golfistas hacen lo contrario y dedican la sesión a putts de dos metros, lo que explica que su número de putts no baje.

¿Es útil una alfombra de putting?

Sí para el contacto y la línea de salida, no para el dosaje. La velocidad de un tapete no corresponde a la de un green, por lo que el trabajo de distancia debe hacerse en un green de putting real. Conviene contar con al menos 39 euros para un tapete, lo que sigue siendo una de las inversiones más rentables del golf de interior.

¿Cómo saber si el golpe llega al centro de la cara?

Se aplica un spray de marcado o una cinta adhesiva sobre la cara y se golpean diez putts de tres metros. La nube de puntos revela de inmediato dónde se produce el contacto. Un impacto desplazado hacia el toe o el heel reduce la velocidad de bola y desvía ligeramente la salida, lo que explica los putts cortos fallados por poco.

Fuentes: precios de los accesorios de entrenamiento de putting relevados en el catálogo GolfCenter en agosto de 2026, espejos de entrenamiento, anillas, esteras y accesorios de control de velocidad. Los precios varían según las llegadas de stock y las promociones comerciales.

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